Vecinos de Mantilla denuncian graves deficiencias en el servicio eléctrico y reclaman una solución urgente
Habitantes del barrio Palomar de Mantilla advierten sobre cortes frecuentes y baja tensión en el suministro eléctrico, una situación que se agravó con la puesta en marcha de un aserradero local. Denuncian daños en electrodomésticos, tarifas elevadas y falta de respuestas efectivas por parte de la DPEC.
Desde hace varios años, los vecinos de la localidad de Mantilla, en el sur de la provincia de Corrientes, atraviesan una situación crítica con el servicio de energía eléctrica. El problema afecta principalmente al barrio Palomar, en inmediaciones de las calles Ingeniero Tuette y Gobernador Martínez, donde los cortes reiterados y la baja tensión se han vuelto una constante.
Según relatan los residentes, la situación se agravó notablemente tras la habilitación de un aserradero en la zona. Cada vez que la empresa pone en funcionamiento su maquinaria, la tensión eléctrica en los domicilios vecinos desciende de manera abrupta, provocando serios inconvenientes. Como consecuencia, varios vecinos reportaron la quema de electrodomésticos, entre ellos motores, lámparas, aires acondicionados, freezers y lavarropas.
El abogado Pablo Altamirano, vecino del barrio, señaló en declaraciones a Impacto Corrientes que en el último año sufrió la pérdida de un freezer y un lavarropas por las variaciones de tensión. “Nos vemos obligados a apagar los electrodomésticos durante gran parte del día para evitar que se rompan”, explicó. En su caso, el freezer permanece desconectado desde las 6 de la mañana hasta las 19 horas.
A pesar de la mala calidad del servicio, los usuarios afirman que las facturas continúan llegando con montos elevados, que en algunos casos alcanzan los 100.000 pesos. Esta situación impacta de lleno en la calidad de vida de las familias, no solo desde lo económico, sino también en el plano físico y emocional. “Dormimos entre cinco y seis horas por día, con preocupación constante por los cortes y los daños”, señalaron.
Ante este escenario, los vecinos realizaron numerosos reclamos ante la sucursal local de la DPEC, tanto de manera presencial como a través de notas y correos electrónicos. Sin embargo, aseguran que las respuestas han sido insuficientes y se limitaron a sugerir la presentación de formularios para el reconocimiento de electrodomésticos dañados, sin ofrecer una solución estructural que permita elevar la tensión en el barrio.
Los habitantes de Mantilla remarcan que cumplen con sus obligaciones de pago y que han advertido a la empresa sobre las fallas antes de que se produjeran los daños. En ese sentido, cuestionan que la DPEC no garantice un suministro adecuado, tal como lo establece su propio reglamento, especialmente en una localidad que ha crecido y donde la energía eléctrica resulta fundamental para el desarrollo y la generación de empleo.
Finalmente, los vecinos aclararon que su reclamo no apunta contra los operarios locales, sino a la falta de inversiones y decisiones de fondo que permitan resolver un problema que se arrastra desde hace años. “Solo pedimos un servicio acorde a lo que pagamos”, expresaron, a la espera de una respuesta concreta que devuelva previsibilidad y seguridad al suministro eléctrico en Mantilla.