Causa Agostina: la defensa del sospechoso desmintió la prueba clave de las cámaras
El único detenido por la desaparición de la adolescente declaró durante varias horas ante el fiscal Raúl Garzón y negó haber sido responsable. Su defensa insistió con la versión de que Agostina se subió a un Volkswagen Gol rojo.
La causa por la desaparición de Agostina Vega (14) sumó un giro central tras la declaración indagatoria de Claudio Gabriel Barrelier (33), el único detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad. Su abogado defensor, Jorge Sánchez del Bianco, brindó una improvisada conferencia de prensa en los Tribunales de Córdoba donde dio detalles de la estrategia exculpatoria y sembró fuertes contradicciones respecto a las pruebas principales que maneja la fiscalía de Raúl Garzón.
El punto más álgido de la jornada giró en torno al registro fílmico de seguridad que, según la querella liderada por Carlos Nayi, mostraba a la adolescente ingresando al domicilio del acusado en barrio Cofico el pasado sábado por la noche. Sánchez del Bianco fue categórico al desmentir esa hipótesis: “Dijo que es él ingresando con su hija y que está 100% seguro”, afirmó el letrado. Según la declaración, Barrelier reconoció la vestimenta de la niña de 11 años y precisó que la secuencia ocurrió entre las 22.00 y las 22.30, luego del encuentro real con Agostina.
De acuerdo con el testimonio del defensor, el acusado observó las imágenes a través de los noticieros televisivos en las salas de uso común del penal de Bouwer, donde continúa alojado, y le manifestó que no era necesario que la fiscalía le exhibiera el video de forma oficial debido a la certeza de su fisonomía familiar.
La reconstrucción de la noche del sábado y el “auto rojo”
Sánchez del Bianco ratificó que Barrelier nunca ocultó su contacto con la menor. El imputado justificó el encuentro a partir de un llamado de auxilio de Agostina, quien le solicitó dinero debido a que no alcanzaba a abonar la tarifa del remís que la trasladó hacia la zona. El detenido, que mantuvo una relación sentimental pasada con la madre de la víctima, pagó la diferencia del viaje e incluso entregó un dólar al chofer para cancelar el saldo.
Posteriormente, ambos caminaron un par de cuadras. Según la versión del sospechoso, la joven llamó a un tercero y a los pocos minutos apareció un automóvil Volkswagen Gol de color rojo. Agostina subió a dicho rodado con destino a la casa de un amigo. El abogado defensor aseguró que Barrelier aportó el nombre de ese joven a la justicia, aunque aclaró que su cliente no conoce al conductor del vehículo ni pudo identificarlo de vista.
El relato defensivo ubicó la secuencia del video de manera posterior: tras dejar a la adolescente, Barrelier regresó a su casa, pidió dinero a su pareja con la excusa de comprar cigarrillos, mantuvo una discusión con ella y finalmente salió hacia el quiosco con su hija de 11 años, momento en que los captó la cámara de seguridad.
Desmentidas sobre un “búnker” y la barra de Instituto
A pedido eAgostinaAxpreso de su cliente, el abogado aprovechó la rueda de prensa para rechazar las versiones periodísticas y vecinales que circularon tras los operativos policiales en el domicilio investigado. “Pidió aclarar que el domicilio allanado no es un búnker y que él no forma parte ni tiene ningún vínculo con la barra de Instituto”, señaló Sánchez del Bianco. Si bien reconoció que Barrelier es hincha y afiliado (socio) al club de Alta Córdoba, ligó la presencia de banderas en el lugar a su pasión deportiva, manifestando que el hombre teme por la seguridad de su familia ante tales acusaciones.
Finalmente, la defensa confirmó que el fiscal Garzón cuenta con un plazo de 10 días hábiles para resolver la situación procesal del imputado. Mientras tanto, los peritos judiciales analizan los teléfonos celulares secuestrados a la pareja de Barrelier en el allanamiento, con el fin de evacuar las citas y corroborar si la coartada de los cigarrillos, los horarios y el trayecto hacia el quiosco se condicen con la realidad.