Un reciente informe advierte por un posible fortalecimiento de El Niño e insta a reforzar la prevención en el NEA
Un informe técnico elaborado por profesionales de la UNNE, una universidad brasileña y la APA Chaco señala que las condiciones oceánicas y atmosféricas podrían intensificarse durante la primavera, con mayor actividad entre octubre y diciembre. Recomiendan a municipios del Chaco y la región reforzar los sistemas de monitoreo y actualizar sus planes de contingencia.
A través de la Nota Técnica Conjunta Nº 4/2026, profesionales de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), la Universidade Federal de Santa María (UFSM) de Brasil y la Administración Provincial del Agua (APA) Chaco actualizaron el estado de situación del fenómeno El Niño en la región NEA y advirtieron sobre un posible fortalecimiento progresivo de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
El documento toma como referencia las proyecciones de organismos internacionales y nacionales, entre ellos la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Según las estimaciones citadas en el informe, existe más de un 90% de probabilidad de que el indicador de temperatura del Pacífico ecuatorial supere los valores habituales durante la primavera y el verano. El fenómeno podría alcanzar una categoría de intensidad "muy fuerte", con los principales picos previstos entre octubre y diciembre.
Dos escalas de riesgo para la región
El informe destaca que, ante este escenario, resulta fundamental realizar un monitoreo simultáneo en dos escalas diferentes. Por un lado, se encuentran las precipitaciones que se produzcan directamente sobre el territorio, capaces de provocar en pocas horas anegamientos urbanos, saturación de desagües, cortes de rutas y afectaciones en zonas productivas, incluso sin que se registren crecidas importantes en los grandes ríos.
Por otro lado, se debe seguir la evolución hidrológica de las principales cuencas que aportan al río Paraná medio, diferenciando el comportamiento del río Iguazú, el Alto Paraná y el río Paraguay.
Los especialistas remarcaron que el Iguazú presenta una respuesta rápida ante tormentas intensas en su alta cuenca, mientras que el Alto Paraná puede aportar grandes volúmenes de agua de manera sostenida. La combinación de ambos factores podría repercutir en los niveles del Paraná frente a las costas de Corrientes y el Gran Resistencia .
Piden reforzar los planes de contingencia
Ante la incertidumbre sobre dónde y cuándo se concentrarán las tormentas, el documento recomienda a los municipios del Chaco adoptar medidas preventivas con anticipación.
Entre las acciones prioritarias se encuentran la limpieza de canales y colectores, la revisión de los sistemas de bombeo, la verificación de defensas y terraplenes, el relevamiento de sectores vulnerables y la actualización de los protocolos de respuesta y asistencia social.
Además, los organismos participantes aconsejan establecer rutinas de seguimiento diario de los boletines oficiales del Instituto Nacional del Agua (INA), la APA Chaco y Defensa Civil, para contar con información actualizada ante posibles cambios en las condiciones meteorológicas e hidrológicas.
El informe aclara que las proyecciones sobre El Niño no constituyen una alerta de inundación inminente, sino una oportunidad para anticiparse a un escenario de mayor actividad de lluvias y preparar recursos, infraestructura y protocolos antes del período de mayores precipitaciones.
La recomendación central para las autoridades es, por lo tanto, reforzar desde ahora la prevención y la capacidad de respuesta, especialmente en las zonas que históricamente presentan mayor vulnerabilidad frente a lluvias intensas y crecidas de los principales cursos de agua del NEA.