10/09/2026

Alerta por el suicidio en Argentina: ya es la principal causa de muerte entre los jóvenes

El último informe del Sistema Nacional de Información Criminal registró 5.209 suicidios en Argentina durante 2025, un 22,6% más que el año anterior y la cifra más alta de la serie analizada. La tasa nacional llegó a 11,8 casos cada 100.000 habitantes, mientras que Corrientes registró 8, ubicándose entre las jurisdicciones con menor incidencia.



El último reporte del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC, Ministerio de Seguridad) reveló un abrumador aumento del suicidio, el más alto registrado en la historia argentina. Hubo 22,6 % más víctimas en 2025 que el año anterior. Al ver los números cuesta optar entre -como sugiere el Observatorio de Política Criminal- poner el ojo en la transformación que experimentó la violencia social en el país (bajan los homicidios, crecen los suicidios) o profundizar en otro dato fuerte medido hasta 2024: que el 45 % de las 4.249 personas que se habían quitado la vida ese año eran adolescentes y jóvenes de entre 15 y 34 años.

Si uno analiza el período 2017-2024, los jóvenes son el grupo etario que más viene subiendo en esta estadística. Aunque el reporte más nuevo (de 2025) no consigna el desagregado por edad, pone de relieve un crecimiento de casi dos puntos porcentuales en la tasa poblacional de registros de suicidio. Con 11,8 víctimas por cada 100.000 habitantes en 2025 y 9,7 en 2024, el año pasado se dio el mayor salto interanual de esta variable, por lo menos desde 2017. En números absolutos, 5.209 personas se quitaron la vida el año pasado. Inquieta bastante esperar los datos de 2026.

El costado numérico de este irrespirable drama invisible y silencioso que cala en los pulmones de todos se cierra con otros dos yunques. El primero es que, si uno cuenta los suicidios consumados en 2017 y los de 2025, el aumento de casos llegó al 57,6 % (o 43,9 %, si se matiza con el crecimiento poblacional de estos años). El segundo es justamente quiénes vienen, despacito y pendiente arriba, empujando el recuento.

Son jóvenes. Jóvenes en sus veintes y hasta, como mucho, arrimándose a la mitad de sus treintas. A veces menos, a veces más. Jóvenes que se pueden enmarcar en las problemáticas de todos los días: las dificultades económicas que complican proyectar un futuro (endeudados incluidos). El malestar por la sobreexposición a las pantallas. O los efectos en el relacionamiento social por el uso excesivo de redes sociales. O el consumo problemático de sustancias (todas). Son contextos que existen y se respiran, pero de los que tampoco sería acertado afirmar relaciones de causalidad.

Por lo pronto, el tema del suicidio cobró especial relevancia porque el Observatorio de Política Criminal difundió un informe que hace una lectura distinta de las cifras en alza del SNIC. Advierten un cambio de tendencia en la forma como se viene presentando la violencia hoy.

El reporte parte de un contrapunto interesante, y es que la tasa de suicidios consumados cuadriplicó, en 2025, la de homicidios. La primera fue 11,8 y la segunda, 3,6; ambas cada 100.000 habitantes.

A la vez, el panorama no pinta muy bien, si en lugar de ver la tendencia interanual se miran los números absolutos. O sea, cuántos chicos se quitaron la vida cada año. Con un pico en 2018 (432 registros), todos los años, alrededor de 380 adolescentes (otra vez: son apenas chicos de 15 a 19 años) resultan víctimas de suicidio. Como en 2024 se notificó una baja importante y Argentina no se destaca por su cultura del dato duro, genera ansiedad conocer si esa baja siguió en 2025 y cómo serán las cifras de 2026.

Porque casi 400 suicidios no es un dato tan distante de lo que ocurre en los jóvenes. En 2024, nada menos que 561 jóvenes de 20 a 24 años se quitaron la vida. En los de 25 a 29 lo hicieron 567. Y en los de los de 30 a 34 años, 486.

De la sumatoria de estos parciales se puede concluir que el 45,3% del total nacional de víctimas de suicidio para 2024 (4.249 casos) fueron adolescentes y personas en su juventud temprana.

Hablando de provincias, vale la pena mirar la tasa de suicidios en cada una, siguiendo el informe del Observatorio de Política Criminal, que se basa en los datos del SNIC y del SAT-SS. Porque mientras la tasa nacional de 11,8 víctimas de suicidio cada 100.000 habitantes está casi emparejada con la bonaerense (11,9), jurisdicción donde reside aproximadamente el 40 % de la población nacional, hay provincias muy por encima de ese número.

La más llamativa es Entre Ríos: 20,8 personas por cada 100.000 personas cometieron suicidio en 2025. La provincia aumentó en un 81,1 % su variación de casos entre 2017 y 2025. En el oscuro ranking de las cinco primeras provincias con las tasas más altas siguen San Luis (18,9, con una variación 2017-2025 de 152,6 %), Salta (17,4, con una variación de 26,6 %), Santa Cruz (16, con 24,4 %) y Catamarca (14,2, con 55,3 %).

Las cinco que tienen las tasas más bajas son Río Negro (6,5), Neuquén (7,8), Corrientes (8), la Ciudad de Buenos Aires (8) y Misiones (8,7).

Con información de Clarín