11/10/2026

"No tengo para comer": un empleado del Banco de Corrientes reclama su desvinculación y una indemnización del 100%

Julio Ramón González Guerrico asegura que permanece vinculado al Banco de Corrientes pese a que le habían anticipado su desvinculación para fines de agosto. Afirma que no recibe aportes desde agosto de 2025, que no cuenta actualmente con obra social y que la falta de ingresos le impide afrontar tratamientos médicos, medicamentos y las necesidades básicas de su familia. Reclama que se reconozca el 70% de discapacidad otorgado por ANSES y que se concrete su desvinculación para poder continuar con los trámites correspondientes.



La situación de Julio Ramón González Guerrico atraviesa un momento crítico. En una entrevista con Impacto Corrientes, el trabajador del Banco de Corrientes relató la difícil situación laboral, económica y de salud que enfrenta y pidió públicamente una solución urgente que le permita continuar con su tratamiento y sostener a su familia.

Según explicó, actualmente continúa figurando como empleado de la entidad, aunque asegura que no tiene aportes desde agosto de 2025 y que tampoco cuenta con obra social. Esta situación, afirmó, le impide afrontar gastos esenciales y continuar con tratamientos médicos que necesita luego de haber sido operado de un tumor en el oído interno.

“No estoy desempleado, ni figuro con la obra social, no tengo aportes desde agosto del 2025”, explicó González Guerrico durante la entrevista. Y agregó: “No puedo pagar mis cuentas, no tengo para seguir mi tratamiento”.

El trabajador debe regresar al Instituto Fleming para realizarse nuevos estudios vinculados con la intervención que tuvo por el tumor. A esto se suman otros tratamientos que, según relató, necesita sostener de manera permanente.

Una desvinculación que, según afirma, nunca llegó

González Guerrico contó que el 1 de junio mantuvo una reunión con representantes del Banco de Corrientes, entre ellos la gerente de Recursos Humanos, Silvana Francovig; el médico auditor de la entidad, Gerardo Russo; y el abogado Adriano Aquino.

De acuerdo con su relato, en aquella reunión le comunicaron que hacia fines de agosto quedaría desvinculado de la institución. Sin embargo, aseguró que llegó el 29 de septiembre y esa desvinculación todavía no se concretó.

“Me prometieron que llegaba el 30 de agosto y me quedaba desvinculado del banco, ya no era más empleado del banco y ahora resulta que estamos a 29 de septiembre y sigo vinculado al banco”, manifestó.

Paralelamente, realizó trámites ante ANSES y recibió un porcentaje del 70% de discapacidad, documentación que, según explicó, presentó ante el banco solicitando que se reconozca su situación y se avance con la indemnización correspondiente.

El trabajador cuestionó además que desde la entidad se plantee la posibilidad de realizar una nueva junta médica. En ese sentido, expresó su preocupación por que una nueva evaluación pueda modificar el porcentaje que ya le fue otorgado.

Una situación que golpea directamente a su familia

La falta de una definición laboral, según relató, ya tiene consecuencias concretas en su vida cotidiana. González Guerrico aseguró que no puede afrontar sus cuentas, medicamentos ni los gastos vinculados a la escolaridad de su hijo menor.

“Tengo cuentas sin pagar, tengo mi tratamiento, tengo que ir al Fleming, tengo mi tratamiento de la hipertensión, tengo el tratamiento de la insulina que me tengo que poner todos los días”, relató.

También manifestó que necesita recursos para los medicamentos de su hijo y para afrontar gastos escolares.

Su esposa intervino durante la entrevista y describió el deterioro que, según aseguró, está atravesando su marido. Señaló que la falta de alimentación adecuada y de medicación está agravando su estado y mencionó problemas de neuropatía y retinopatía, además de dificultades vinculadas a su visión y audición.

La familia también recordó que en oportunidades anteriores debió recurrir a la solidaridad de vecinos de Mercedes para poder reunir dinero destinado a la operación y al tratamiento de González Guerrico.

“Necesito que me den la mano”

Lejos de plantear un conflicto personal con todos los integrantes de la entidad, González Guerrico destacó que mantiene una buena relación con el actual gerente y centró su reclamo en obtener una respuesta que le permita salir de la situación en la que se encuentra.

“Me gustaría que me dé una mano y si se puede que se solucione lo más antes posible de la mejor manera, porque estoy mal, me estoy quedando fuera del sistema”, expresó.

Su pedido apunta a que se reconozca el porcentaje de discapacidad que obtuvo y que se concrete la desvinculación laboral que, según su versión, le había sido comunicada para fines de agosto.

“Yo me tengo que reinventar, tengo que buscar una forma de vivir muy diferente a la que tenía en el banco, porque tengo un hijo menor”, sostuvo.

En ese sentido, explicó que necesita cerrar esta etapa para poder iniciar una nueva, continuar con sus tratamientos y garantizar el sustento de su familia.

El pedido de una solución urgente

González Guerrico también hizo un pedido público a las autoridades provinciales, mencionando expresamente al senador Gustavo Valdés y al gobernador Juan Pablo Valdés, para que intervengan y ayuden a encontrar una solución.

Su principal reclamo, sin embargo, está dirigido a lograr una definición sobre su situación dentro del Banco de Corrientes.

“Lo único que yo necesito es que me den la mano, que tengan más empatía”, afirmó.

Y remarcó: “Yo lo que estoy preocupado es que ellos me están dejando afuera del sistema. Esto es una locura”.

La situación expuesta por González Guerrico deja planteado un reclamo que, según sus propias palabras, ya no puede esperar: necesita resolver su situación laboral, acceder a los recursos necesarios para sostener sus tratamientos y contar con una respuesta que le permita reorganizar su vida y la de su familia.

Mientras aguarda una definición, decidió hacer público su caso a través de Impacto Corrientes con la expectativa de que su pedido sea escuchado y que finalmente llegue una solución.